miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Escalones y pasamanos por qué no van a la par?

Estos días de viaje me he encontrado con muchas escaleras mecánicas y me ha surgido la duda de por qué no van a la par pasamanos y escalones?


Sabido es que estos aparatos han de cumplir unas rigurosas normas de seguridad para evitar que ningún usuario sufra daño alguno. Que pasan frecuentes revisiones de mantenimiento y que tienen instalados mecanismos que detienen de forma inmediata el funcionamiento en el caso de detectar un posible atrapamiento.

Y otro de los mecanismos de seguridad es la diferencia de velocidad entre el pasamanos y los escalones. Pero… ¿por qué es eso algo más seguro?

La cinta de caucho del pasamanos se mueve constantemente en círculo y es muy normal que sufra cierto deslizamiento a causa del rozamiento, esto es, que siempre resbala algo sobre su guía. Y siempre lo hace hacia atrás, al contrario del sentido de su desplazamiento.

Este movimiento es mínimo y depende de la temperatura y la humedad ambiental que influyen sobre la goma, pero existe. De manera que los escalones y el pasamanos no podrán ir siempre sincronizados.

Si estamos subiendo con la mano apoyada en el pasamanos y éste se retrasa con respecto a los escalones, nuestra mano se irá quedando hacia atrás y podría causar la pérdida del equilibrio y hacernos caer hacia atrás, escaleras abajo.

Para evitar esta situación, la normativa dispone que el pasamanos circule más rápido que los escalones (aproximadamente un 2% más rápido) de manera que se contrarresta de sobra el posible deslizamiento y se evita el peligro de caída.

Cuando la escalera es de bajada el pasamanos circula más lento, pues si lo hiciera más rápido nos empujaría hacia adelante y hacia abajo, que es precisamente lo que se quiere evitar.


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martes, 9 de febrero de 2010

Cruz blanca T4



Para los que alguna vez piséis la T4, y que por lo tanto tendréis mucho tiempo libre ya que todos sabemos que pisar barajas es igual a retraso... ;-) Os muestro algo que podéis ver por la ventana y que al menos a mí me llamó la atención.

Hace unos días y con motivo de un viaje, visité Barajas y mirando por las cristaleras vi a lo lejos una cruz blanca que me llamó la atención. Con curiosidad sobre el tema y pensando que se debía a un antiguo accidente aéreo, me propuse buscarlo y aquí está la respuesta:

Esa cruz está en el cerro de San Miguel, en el cementerio de Paracuellos del Jarama. Lugar que los españoles recordaréis por ser el escenario de uno de los episodios más sangrientos de la Guerra Civil: las matanzas de Paracuellos, llevadas a cabo por el bando republicano contra miembros o simpatizantes del bando nacional.

Las llamadas matanzas de Paracuellos fueron una serie de episodios organizados de asesinato masivo de varios miles de prisioneros considerados opuestos al bando republicano. Tuvieron lugar durante la Batalla de Madrid en el transcurso de la Guerra Civil Española, en los parajes del arroyo de San José, en Paracuellos de Jarama, y Soto de Aldovea, en el término de Torrejón de Ardoz, cercano a la capital española. Las matanzas se realizaron aprovechando los traslados de presos de diversas cárceles madrileñas, conocidos popularmente como sacas, llevados a cabo entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, mientras se enfrentaban las tropas gubernamentales y franquistas por el control de la ciudad.


Del total de 33 sacas de presos que tuvieron lugar en las fechas citadas, 23 de ellas terminaron en asesinatos: las de los días 7, 8, 9, 18, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre y las del 1 y el 3 de diciembre. Entre el 10 y el 17 de noviembre no hubo extracción alguna, y desde el 4 de diciembre cesaron. Los convoyes mencionados fueron desviados hacia los lugares del arroyo San José, en la vega del río Jarama, y a un caz o canal de irrigación fuera de uso, en la vega del río del Henares donde miles de prisioneros fueron asesinados. Entre ellos se encontraban militares que habían participado en la sublevación o que no se habían incorporado a la defensa de la República, falangistas, religiosos, militantes de la derecha, burgueses y otras personas que en su inmensa mayoría habían sido detenidas por ser simplemente consideradas como partidarias de la sublevación, y custodiadas sin amparo legal ni acusación formal.

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viernes, 15 de enero de 2010

Duración de un día


Seguro que muchas veces habéis deseado que un día tuviera 48h y que os diera tiempo a hacer lo que queréis pero por convenio los días tienen 24h, la duda es desde cuando y por qué.

En primer lugar hay que tener en cuenta que los sistemas de numeración no siempre han sido iguales. Antiguas civilizaciones tales como los egipcios y sumerios tenían un sistema duodecimal en vez del sistema decimal que hoy es utilizado en el mundo entero.

La razón para la utilización de un sistema duodecimal tenía una tan lógica como la que podemos tener para la utilización de un sistema decimal (contando con los 10 dedos de las manos). El sistema se basaba en contar las falanges de los 4 dedos de una mano con el pulgar, de tal modo que una vez se hubieran contado los cuatro dedos, tendríamos doce segmentos.

Por esta razón, los egipcios dividieron los días en 12 horas, siendo una hora para el amanecer, otra para el atardecer y las 10 restantes para contar el tiempo de luz, y la noche la dividieron del mismo modo en 12 horas.

Las horas del día las medían mediante los conocidos relojes solares y su sombra. Por este motivo, las horas no eran tal y como las conocemos hoy en día, si no que variaban su duración dependiendo de la época del año en la que estuviésemos.

Las horas de la noche, ante la evidente ausencia de luz, eran medidas mediante estrellas que identifican a los 3 decanos de cada uno de los 12 signos zodiacales. Durante el periodo desde la puesta del sol hasta el amanecer aparecen en el cielo un total de 18 de estas estrellas. Las tres primeras y las tres últimas estaban asociadas al atardecer y amanecer respectivamente, quedando las 12 estrellas que dividían las horas de la noche.

Las horas no dividieron el día de forma equitativa hasta que los griegos decidieron que necesitaban un sistema regular para realizar cálculos. Hiparco de Nicea propuso la división del día en 24 horas de todos los días del año al igual que se dividen las horas en los equinocios (el mismo tiempo de día que de noche). El pueblo llano siguió usando la medición histórica hasta la invención de los relojes mecánicos en el siglo XIV en Europa, que fue cuando este sistema se extendió.

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jueves, 14 de enero de 2010

Cafre


El apelativo cafre se aplica a toda persona o situación que encarna lo opuesto a la civilización y la cultura. En realidad, se llaman cafres a los habitantes de Cafrería o País de los cafres, grupo de pueblos bantúes que habitaba la región oriental de África del Sur, en El Cabo y Natal.

La Cafrería es un nombre de origen árabe con el que los geógrafos de los siglos XVII y XVIII denominaban a la parte de África situada al sur del ecuador poblada por infieles (kafir, en árabe), es decir, no musulmanes. La acepción de la palabra Cafrería se redujo gradualmente, primero a las regiones de lengua bantú, después a la zona marítima que se extiende a lo largo del océano Índico, desde la colonia de El Cabo hasta las regiones del Zambeze y, finalmente, a zonas reducidas de esta región costera. Éstas son la antigua Cafrería británica o British Kaffaria, anexionada a la colonia de El Cabo en 1863, y la Cafrería propiamente dicha, que hoy coincide con Transkei.

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jueves, 17 de diciembre de 2009

Katana


Las espadas japonesas, habitualmente conocidas como katanas, tienen una serie de características que las hacen especiales y diferentes a las típicas espadas occidentales. El filo de la misma es enormemente cortante mientras que el lomo es resistente pero blando y flexible. Esto se consigue a través de un complicado proceso de fabricación. Al final del mismo, se cubre la hoja con arcilla, dejando el filo al aire, sin recubrir. Gracias a esto, en el proceso el filo se enfría mucho más rápido que el resto del arma, haciéndolo mucho más duro que el lomo.

Los samuráis solían llevar dos espada, una katana, larga, y una wakizashi, más corta. Por supuesto, cuando esta costumbre se hizo popular, en el siglo XVI, comenzaron a fabricarse ambas espadas de manera combinada, es decir, con los mismos adornos y aspecto. Esta combinación de ambas se conoce como daisho.

Para acabar, un poco de terminología con respecto a la katana o espada de los samuráis:
  • Yokote – Es la zona dura y afilada de la hoja. Con lo que se corta, vaya.
  • Shinogi – Es la arista de la hoja.
  • Mune – Es el lomo de la espada, lo que podríamos denominar canto.
  • Boshi – Es la punta, templada, de la espada.
  • Hamon – Es la línea de templado. La zona que diferencia las partes que comentaba en el primer párrafo como cortantes y blandas. Es algo similar a una línea que recorre toda la hoja. Por este detalle, y gracias al dibujo que marca dicha línea, se puede identificar al espadero en algunos casos.
  • Habaki – Es la virola de la espada, por decirlo de algún modo, une el guardamano con la hoja.
  • Fuchi – Es la abrazadera de la espada, por detrás del guardamano, donde comienza la empuñadura.
  • Tsuba – Es el guardamano de la espada. En estas espadas, suele ser muy pequeño, a diferencia de muchas de las occidentales.
  • Tsuka – Empuñadura de la espada.
  • Kashira – Pomo.
  • Saya – Es la vaina en la que se guarda la espada.
  • Sageo – Es el cordón por el que se ata la vaina de la espada al cinturón del samurái.
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lunes, 7 de diciembre de 2009

Craso Error


Seguro que muchos de vosotros habréis oído esta expresión pero no podéis descifrar exactamente a qué se refiere, otros muchos habréis oído su variante más original "graso error". Esta expresión no tiene nada que ver con la grasa o el aceite sino con Marcus Licinius Crassus cónsul romano en 55 a.C.

La palabra "Craso", se aplica a un error o equivocación que es grave y no tiene disculpa. Es una herencia del latín. Se dice que los romanos nunca habían invadido otros pueblos sin tener una
excusa para ello (y que de hacerlo, no contarían con el apoyo de los dioses), hasta que Marcus Licinius Crassus cónsul en 55 a.C. decide invadir Partia, buscando honores para estar a la par con
César y Pompeyo, pero en este caso, el cazador fue cazado, ya que los partos prepararon una emboscada genial asesinando a Craso (Crassus) y sus Legionarios (entre ellos su hijo Publius). Desde entonces, se decía Crassus Errare para referirse a un error como el de Craso (o cualquier error fatal).

No contento con esto, hoy vamos a añadir otro detalle de Craso para que sintáis aún más cariño por este personaje.

Si hace 2.000 hubiera existido una lista de los más acaudalados, ¿quién la hubiera encabezado? Pues sí nuestro conocido Craso (114 a.C – 53 a.C.), considerado, en la actualidad, el hombre más rico de la historia, según el Libro Guinness de los Records 2007. Su fortuna no provenía de la familia aristocrática donde nació, sino en su ingenio para los negocios, la especulación y el tráfico de esclavos. Su capital llegó a alcanzar los 170 millones de sestercios, lo que equivale a unos 900.000 millones de nuestros euros. Su codicia era tal que los sirios, según cuenta la leyenda, tras capturarlo, le cortaron la cabeza, la rellenaron de oro y exclamaron: “Bebe oro, ya que sediento fuiste de él”.

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martes, 10 de noviembre de 2009

Fantasma


La temible imagen del espectro que vaga por el mundo vestido con una tela blanca se popularizó en la Edad Media, pero los espíritus no siempre tuvieron este look; en las culturas antiguas, el alma de los muertos podía tomar otras formas. Fue a partir del siglo XIII cuando se generalizó la idea de que los fantasmas son reproducciones exactas del cuerpo en el entierro, hasta el punto de conservar el vestuario de ese momento. Así, la sábana del simpático Casper tiene su origen en los sudarios, lienzos de lino o algodón blanco con los que antiguamente se envolvían los cadáveres. Por su parte, las cadenas que arrastran los espíritus errantes simbolizan sus ataduras a la vida terrenal. Se creía que las tareas que el difunto había dejado pendientes le impedían encontrar descanso tras su muerte y le atrapaban entre este mundo y el otro.

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